

Mientras mi hermano Antonio se ha dedicado a desmotar luces y pilotos, y a comprobar e identificar todos los cables, yo me he "doblado" dentro del mini y me he dedicado a desmontar todo lo posible del salpicadero.
El salpicadero que tenía este mini no es el original de la factoría. Es un extra que montaban los concesionarios, y que hacia más versátil y ¿bonito? el espartano salpicadero de los Minis. Es una estructura plana, forrada en vinilo negro, imitando piel, que cubre el frontal del mini, dejando los relojes a la vista, y aportando dos guanteras a ambos lados. Yo lo he desmontado con cuidado, y a falta de una buena limpieza y de cambiar bisagras y tornillos, esta en muy buen estado. Ya veré que hago con él, ya que no tengo intención de reinstalarlo pues mi ideas son otras. Seguro que algún aficionado puede estar interesado en él para poder instalarlo en otro Mini.
Debajo del salpicadero el panorama es algo desolador ya que los años, y las malas artes de algún “chapuzas”, han provocado que los aislantes estén podridos, y el cableado esté en bastante mal estado, aunque milagrosamente aún sigue funcionando.


El desmontaje de todos estos componentes ha sido arduo ya que muchos tornillos estaban en mal estado y era difícil conseguir sacarlos. Además, en ocasiones el acceso a algunas zonas es difícil y hay que hacer puro contorsionismo para poder sacar alguna pieza.
Poco a poco el coche va quedando como un cascaron vacío, y es el momento preciso para empezar a evaluar el estado de determinadas áreas de la carrocería, en las que sospecho que el oxido ha sido implacable.
Por cierto, esa bata verde es un gran aliado ya que hace que la ropa no se manche ni deteriore, ...¡y además abriga! .







Total, que ambas puertas han quedado peladas de todos los aditamentos. Me ha llamado la atención el sistema de drenaje de agua de las correderas de cristal. Son dos tubos de goma a ambos lados de la puerta, que unen la parte de la corredera con un conducto de drenaje en la base de la puerta. Aún estaban en su sitio, aunque la parte superior estaba atorada por completo. Esta claro que tener esos drenajes en buen estado es esencial para poder mantener sana la chapa de las puertas.
Al menos he podido comprobar que las dos puertas están muy sanas. De hecho creo que la del conductor es una puerta nueva reemplazada tiempo atrás. Su estado es mejor que la de la derecha, y aun mantiene ciertas zonas sin pintura blanca. La puerta de acompañante también esta muy bien, aunque hay unas pequeñas picaduras en la base, nada serio, pero que conviene sanear antes de que vayan a más. 


A tenor de estas dos fotos que veis, se puede intuir que el esquema de colores lo tengo muy claro, y salvo cambio de parecer, creo que lo pintaré en azul claro "Speedwell" o "SurfBlue" con el techo blanco viejo.
Aunque lo mas inmediato será empezar a desmontar el coche poco a poco, haciendo fotos de todo el proceso, para mas tarde evaluar el verdadero estado de la carrocería.
Espero poder empezar a desmontar lo antes posible, pero antes he de comprar bolsas de plástico con autocierre, muy útiles para guardar tortillería y piezas pequeñas; es esencial tener todo bien etiquetado para no olvidar de dónde viene cada tornillo, y tendré que empezar a buscar espacio para guardar todas las piezas grandes que salgan del coche.
En fin.... ¡estoy deseando empezar! 


